¡Huye, que te coge la muerte!

Escrito por Colaborador En Mayo - 19 - 2009

Escrito por Miguel Porras // Colaboraciones Planta Baja* No, no es una crónica sobre una canción de salsa. Se trata, en cierta forma, de la frase de cabecera de cualquier persona que habite este país, en el cual la muerte es una de las palabras más usadas, y no por necrofilia, sino por hostigamiento. A la larga, eso es lo que los habitantes de esta otrora tierra de gracia sufrimos por parte de La Catalina. La prueba de ello está en que no hay medio de comunicación que se abstenga de invocarla... (más...)

En Venezuela todo gira en torno al jefe de Estado, mientras que en otros países la banda presidencial se vuelve cada vez menos vistosa y es sustituida por la ciudadanía organizada y las ONG. En Alemania viven 82.604.000 de habitantes, la mayor población de la Unión Europea La sensación que uno tiene cuando pisa por primera vez Europa -y más cuando uno viene de Venezuela- es que o somos ciudadanos extraordinarios o algo anda mal en nuestro país. Tuve la oportunidad de trabajar en Alemania por... (más...)

Agua, fuente de vida

Escrito por Amanda Quintero En Abril - 29 - 2009

«Aquí nadie va a pagar por servicio de aire potable. ¡De esas tuberías lo único que salen son telarañas!», respondió Robert Salazar a la Junta Directiva de Hidrocaribe, empresa encargada del suministro de agua potable y aguas servidas de los estados Sucre, Nueva Esparta y Anzoátegui, mientras discutían por qué los vecinos de la comunidad Nuevo Mundo, Cumaná, hace años que no pagan los recibos de agua: «En mis diecinueve años nunca he visto correr agua constantemente en nuestra comunidad,... (más...)

La siesta interrumpida

Escrito por Amanda Quintero En Febrero - 20 - 2009

El Metro de Caracas transporta diariamente 1.460.066 pasajeros Venía yo plácidamente durmiendo en el metro. Su zumbido y airecito -cuando está vacío- me arrulla como a un niño en brazos de su madre. Definitivamente en esta ciudad tan agitada pegar el ojo en la comodidad de un vagón es un exquisito placer cotidiano. Lo recuerdo claramente: íbamos por Parque Central -qué increíble ese soñoliento subconsciente que no olvida, ¿no?- cuando un grupo de jóvenes revolucionarios, como se hacían... (más...)