Basándose en hechos ciertos pero no del todo válidos, la respuesta gubernamental ante la crisis energética ha sido culpar al fenómeno de «El Niño». Durante mi niñez –finales de los noventa y principios del 2000– me crié con la premisa de que en Venezuela los recursos energéticos eran abundantes hasta para el derroche. Todavía recuerdo aquellos centenares de torres de cableado que cruzan al estado Bolívar, los cuales miraba en contraste con un paisaje infinito, el de la Gran Sabana.... (más...)
