Es bien sabido que el mes de enero se conoce porque es el tiempo de renovar situaciones, de hacer compromisos, de elaborar planes de trabajo… menos en la Venezuela actual, donde enero no representa una muestra de esperanza, de cambio, sino un mes que no deberíamos olvidar. Enero fue noticioso, catastrófico y un indicativo tangible de la serie de medidas restrictivas que el Ejecutivo impulsará «a paso de vencedores». Menos opciones, menos capacidad de elegir y una sensación de desesperanza... (más...)