BCV, porque la inflación es de todos

Escrito por Amanda Quintero On Diciembre - 9 - 2009

En el país donde todo funciona al revés, donde el peatón debe apartarse de la acera para que el motorizado pase; donde el Gobierno en lugar de trabajar por la mejora en la calidad de vida de sus ciudadanos prefiere «que se bañen con totuma», el nuevo funcionamiento del Banco Central de Venezuela (BCV) no podía ser la excepción.  

Un banco central tiene como objetivo «la estabilidad de los precios y sus beneficios para la sociedad» y lo hace a través de la política monetaria –manipulación de la cantidad de dinero en la calle–. No es una entidad de ahorro y préstamo, como Mercantil o Banesco; tampoco un banco de desarrollo como el BID, que da créditos para inversiones muy grandes como la construcción de 50 hospitales en Nicaragua.  

En Venezuela, desde hace muchos años, antes incluso de la era de los camisas rojas, lo único estable con respecto a los precios ha sido su ascenso. Sin embargo, el BCV se dedicaba a combatirlo. Ahora, el BCV financiará los «proyectos estratégicos» del Ejecutivo nacional. Según el foro sobre la Ley de Reforma del BCV del Dr. en Economía Luis Zambrano Sequín, la medida sólo puede traducirse en inflación. ¿Y acaso no tenemos suficiente? Basta con salir a la calle.


Kenny y Key Camacaro venden quesillos en Plaza Venezuela, justo a la salida del metro, donde comienza el boulevard. Entre las cornetas y el saperoco, cuentan que a principios de 2009 vendían su mercancía en Bs.F. 5 el pequeño y 10 el grande. Hoy los venden en 7 y 12, respectivamente, para no perder. Además, dicen que en enero no hacían menos de Bs.F. 200 diarios y que hoy no pasan de 120. «La inflación afecta a todo el mundo, pero más le pega al que le pagan un sueldo».

Marcos Álvarez es artesano de Sabana Grande. Vende pulseras, collares y tobilleras, todo en hilo y semillas de colores. Con una mueca de lado y voz de decepción confiesa que hace un año ganaba alrededor de Bs.F. 250 al día, y que hoy no pasa de los 150. Dice que «ahora uno tiene que esforzarse más por lo que antes era más fácil… el que no se sepa ahorrar, va ir quebrao siempre».

Jean Zúrich y Antonio Martínez trabajan en la librería Suma, siguiendo por el boulevard hacia el este. Comentan que los precios de los libros se han entre duplicado y triplicado a lo largo del año, lo que se ha evidenciado en una clara caída de las ventas.  


Antonio dice que se siente esclavo de su corto salario, porque según él «para poder mantener su higiene tiene que trabajar tiempo completo. Un medio tiempo ya no le alcanza para el champú».

El venezolano vive con una inflación anual que se come 1/3 de su sueldo, 24,7% en lo que va de año, sin poder elegir hacer algo al respecto, sin opción de darle la vuelta, atado por completo a la decisión de la única persona que parece decidir en este país. A pesar de eso, la medida tomada desde el cargo que tiene la batuta sólo prolongará la el festín de los salarios.

¿Quién elige a dónde va nuestro dinero: nuestra voluntad o la inflación?

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2 Responses to “BCV, porque la inflación es de todos”

  1. Victor Guido dice:

    Buenos días Amanda,

    Bastante interesante tu artículo, muy bien redactado y con muchas analogías que hacen ver de manera más específica la problemática que vivimos actualmente con respecto a la inflación.

    Por otra parte, quisiera dejarte ciertas observaciones con respecto a algunos juicios de valor, que si bien están tiene sustento, es siempre necesario ir a fuentes oficiales para corroborar la veracidad de la información.

    En primer lugar, como ya te dije anteriormente, trata siempre de citar fuentes oficiales, debido a que dejas menos dudas.

    Además, considero que hiciste un buen trabajo al preguntar en la calle sobre la disminución de la renta de los distintos comercios, traducido quizás en una disminución del salario real de los venezolanos y aunado al aumento de los precios, pero creo que debiste tener en cuenta que actualmente estamos en recesión y que eso afecta directamente a todos los venezolanos. Pudiste quizás darle sustento a esa parte apoyándote en términos de crecimiento.

    Por último, y sin ánimos de recriminar, considero que la siguiente oración sale del contexto y carece de sustento. “Sin embargo, el BCV se dedicaba a combatirlo”. Te puedo garantizar que aún se combate. Todo economista sabe que el BCV no calcula el costo político de de aplicar una medida económica, que en este caso seria una medida desinflacionaria, en la que tomaría en cuenta únicamente el costo en términos de crecimiento, desempleo, etc.

    Espero que te sirva de algo y que en próximas publicaciones busques darle un sustento más contundente para que no queden dudas al respecto.

    Éxitos y sigue así.

  2. Santiago Rosas dice:

    Excelente artículo!
    Muchas veces el siempre mencionado “venezolano de a pie” no asocia la palabra inflación con lo que en verdad implica para su vida diaria y ve como poco a poco aunque pueda incluso tener mas dinero tiene menos poder adquisitivo. La única explicación oficial: “especulación”. Con los ejemplos mencionados es mucho mas fácil asociar lo que es verdaderamente la inflación para el venezolano. Espero que alguien del equipo escriba sobre la toma de los bancos, las expropiaciones y como tener un negocio, es cada vez mas dificil!

    Éxito y sigan así.

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